martes, octubre 19, 2010











Mal discípulo de Marthita

El de la Carlos erre

Pobre Juan, pobre Juanito, cronista de chucherías,
narcoléptico en cuaderna de hartos y ajados pellejos,
sometido por la espada y el rigor de los Montejos,
manchado por los blasones de muy bajas tropelías.

Habéis topado, infelice, con sobradas hidalguías,
con voz, mesura y coraje, de ajustados aparejos:
Hijo de ese monumento, el mejor de tus espejos,
.la página que ensuciaste te dio lo que merecías.

Cumpla Angélica fácil la tarea
de trasladarlo a donde no se vea,
acto valiente y además sencillo.

En nombre de su tierra haga lo justo
y goce como yo, con tanto gusto,
la respuesta de Martha Capetillo.

Cintarazo

Mérida, desagraviada, 2010.