

Mal discípulo de Marthita
El de la Carlos erre
Pobre Juan, pobre Juanito, cronista de chucherías,
narcoléptico en cuaderna de hartos y ajados pellejos,
sometido por la espada y el rigor de los Montejos,
manchado por los blasones de muy bajas tropelías.
Habéis topado, infelice, con sobradas hidalguías,
con voz, mesura y coraje, de ajustados aparejos:
Hijo de ese monumento, el mejor de tus espejos,
.la página que ensuciaste te dio lo que merecías.
Cumpla Angélica fácil la tarea
de trasladarlo a donde no se vea,
acto valiente y además sencillo.
En nombre de su tierra haga lo justo
y goce como yo, con tanto gusto,
la respuesta de Martha Capetillo.
El de la Carlos erre
Pobre Juan, pobre Juanito, cronista de chucherías,
narcoléptico en cuaderna de hartos y ajados pellejos,
sometido por la espada y el rigor de los Montejos,
manchado por los blasones de muy bajas tropelías.
Habéis topado, infelice, con sobradas hidalguías,
con voz, mesura y coraje, de ajustados aparejos:
Hijo de ese monumento, el mejor de tus espejos,
.la página que ensuciaste te dio lo que merecías.
Cumpla Angélica fácil la tarea
de trasladarlo a donde no se vea,
acto valiente y además sencillo.
En nombre de su tierra haga lo justo
y goce como yo, con tanto gusto,
la respuesta de Martha Capetillo.
Cintarazo
Mérida, desagraviada, 2010.
Mérida, desagraviada, 2010.