
En su templo, encaja curvos desvíos del retoño
Cuentos de sociedad
BIPOLAR HIPOCRECÍA ANTE UN TRINITARIO ALTAR SANJUANiISTA
-ERRADO, CESAR: LA PLAGA ESCAPA YA. DOS MEGA APODOS, DOS
Bertolino Cojitranco se lo tuvo que referir a Cintarazo, sanjuanista, como Pompeyo, de hueso colorado y hasta un poco más, porque mientras César se ponía bajo el manto protector de la Virgen de Belén, su cuaderno, el de Bertolino, tomaba catecismo en ese templo con Ramonita Trejo y el vicario general del arzobispo Ruiz Solórzano, Pbro. Emmanuel Loría Rosado, trischleriano de pura cepa que celebró los esponsales de D. Abel Bolívar Menéndez Romero y doña María Argimira Navarrete Ruz, y no sólo bautizó y dio la primera comunión a Cintarazo, sino que él también celebró la misa de su matrimonio en el lejano 1965.
-Vi juntos y arrodillados ante la Santísima Trinidad a César Pompeyo y a su personaje siciliano de careta, le dijo Bertolino a su amigo Cinta. “¿Siciliano de careta?”, le prguntó el aludido. -¡Claro!, respingó Coji. Y añadió: “De careta fue cuando firmaba con seudónimo su Primera Columna en el Diario de Yucatán. Los escasos clientes de sus abandonados voceadores ya habían empezado a barruntar más desgracias bajo el imperio de esa tristemente célebre losa, la de lengua como serpentina, larga y enroscada: ¿Mocho su primogénito y ciega y sorda su media naranja? Regresó de su periplo al globo, le explicaba ésta a Emmanuele Zerbbera, al percibir que la estupidez es redonda –alcanzó a oirles Bertolino desde la tercera banca del mismo lado norte del templo donde César arrodillado se inclinaba a la oreja derecha del político vernáculo que le bajó los pantalones en la plaza grande citadina. Liga alguna de la decencia se inconformó, tal vez al advertirlo rasurado el público espectador.-Como te decía, caro colega, continuó el viajero, vine atraído por Elton John, a quien conoció mi mujer Lengua Longa en Las Vegas, cuando viajamos invitados por Cuco. Me comentó Berta que usaba unos pantalones muy ajustados, tanto que se le perfilaba el instrumento, terminó la frase y bajó la voz. Su compañero lo notó preocupado y triste. Aventuró un diagnóstico: “¿Víctima de la depresión del descabezado o primeros signos de bipolaridad? –Casi le atinas con lo de bipolaridad. Me llegó de Papantla un comentario: En nuestra capital abundan los motejadores, concedió el reaparecido y añadió que al nuevo director que nos impusieron lo apodan de forma distinta, según el vecindario. Por el nuevo tumbadero, donde está su asiento, lo llaman el afilador, que porque usará otra vez la guillotina para decapitar subalternos por la sequía publicitaria y la escasez de lectores. Menos mal que en el inframundo de la homofilia, entre el Circuito Colonias e Itzimná, lo conocen cariñosamente por la muñeca. –No hay que darles crédito, respondió Zerbbera. Por el mismo rumbo, pero del otro lado del Colegio Montejo, también le ponen apodos a mi retoño, “injustificadamente·, concluyó el otro arrodillado. Quiso, como acostumbraba en vida, tener la última palabra. “No colega, no viene la plaga. Ya se va. Por eso llevaron la escoba de Gladys Marrufo de Escalante a la Comuna. Para limpiar las heces de Rommel y tu tocayo. No quieren dejar rastros y ella es la experta, desde la administración de Patricio Patrón, como lo demostró en la Secretaría de Salud. Difícilmente podría mi pobre sobrina, a la que tanto odias, o amas, encarcelar a esos panuchos paniaguados”.
-Un momento, alcanzó a protesar el belenita despantalonado. Y se defendió. Podrán llamarlo como quieran, mas mi director es un bravo y de tus filas, Emmanuele. Prueba al canto: Visita la página electrónica del Diario. En ella te invita a seguirlo a través de Facebook, cuyo link te propone. Le picas y descubres que, a diferencia de su bisabuelo y de su abuelo, él se confiesa fan del PRI, de Enrique Peña Nieto (lo priva su copete) de Angélica Araujo), ( también ama tanto a Mérida) de Ivonne Ortega Pacheco (le paga múltiples páginas a colores de su palmito violetero), del Club Rotario de Izamal, de jóvenes empresarios de la Coparmex y de la dichosa sociedad en movimiento, rambién bipolar, pues cultivan a Beatriz, sin mancha de desliz, luego de la tintontería, y a su rival Muy probablemente le envidian su perfil de efebo exitoso y su carcajada sin género de tiple shakesperiana. Ella dará la pelea hasta la ignominia, como Xavier, y sus lágrimas le abrirán las puertas del olvido. Yo sé que tu sobrina la rescatará. Por la experiencia panista en desaguisados, Angélica podría candidatearla para el manoseo de un nuevo carnaval de rateros, en la avenida recién bautizada por los panistas Francisco de Mierdejo.
Cervera se persignó y lo invitó a reunirse con él en fecha próxima, para ver, desde el otro lado, como su director, este carnaval recalentado de mayo.
-Sentí miedo, dijo Cojitranco antes de concluir: “el metropolitano susurra que es contagioso”. -¿Te refieres a la carta pastoral del pianista?, quiso saber Cintarazo. –Eso no le entendí muy bien, respondió Bertolino. Finalizó su información: “Lo último que escuché es que si quería escribir otra Primera Columna tendría que firmarla con su nombre, para que ahora sí le creyeran que no está tan liso”.- j.r.m.n..- (Especial para Lira sartorial.
Cuentos de sociedad
BIPOLAR HIPOCRECÍA ANTE UN TRINITARIO ALTAR SANJUANiISTA
-ERRADO, CESAR: LA PLAGA ESCAPA YA. DOS MEGA APODOS, DOS
Bertolino Cojitranco se lo tuvo que referir a Cintarazo, sanjuanista, como Pompeyo, de hueso colorado y hasta un poco más, porque mientras César se ponía bajo el manto protector de la Virgen de Belén, su cuaderno, el de Bertolino, tomaba catecismo en ese templo con Ramonita Trejo y el vicario general del arzobispo Ruiz Solórzano, Pbro. Emmanuel Loría Rosado, trischleriano de pura cepa que celebró los esponsales de D. Abel Bolívar Menéndez Romero y doña María Argimira Navarrete Ruz, y no sólo bautizó y dio la primera comunión a Cintarazo, sino que él también celebró la misa de su matrimonio en el lejano 1965.
-Vi juntos y arrodillados ante la Santísima Trinidad a César Pompeyo y a su personaje siciliano de careta, le dijo Bertolino a su amigo Cinta. “¿Siciliano de careta?”, le prguntó el aludido. -¡Claro!, respingó Coji. Y añadió: “De careta fue cuando firmaba con seudónimo su Primera Columna en el Diario de Yucatán. Los escasos clientes de sus abandonados voceadores ya habían empezado a barruntar más desgracias bajo el imperio de esa tristemente célebre losa, la de lengua como serpentina, larga y enroscada: ¿Mocho su primogénito y ciega y sorda su media naranja? Regresó de su periplo al globo, le explicaba ésta a Emmanuele Zerbbera, al percibir que la estupidez es redonda –alcanzó a oirles Bertolino desde la tercera banca del mismo lado norte del templo donde César arrodillado se inclinaba a la oreja derecha del político vernáculo que le bajó los pantalones en la plaza grande citadina. Liga alguna de la decencia se inconformó, tal vez al advertirlo rasurado el público espectador.-Como te decía, caro colega, continuó el viajero, vine atraído por Elton John, a quien conoció mi mujer Lengua Longa en Las Vegas, cuando viajamos invitados por Cuco. Me comentó Berta que usaba unos pantalones muy ajustados, tanto que se le perfilaba el instrumento, terminó la frase y bajó la voz. Su compañero lo notó preocupado y triste. Aventuró un diagnóstico: “¿Víctima de la depresión del descabezado o primeros signos de bipolaridad? –Casi le atinas con lo de bipolaridad. Me llegó de Papantla un comentario: En nuestra capital abundan los motejadores, concedió el reaparecido y añadió que al nuevo director que nos impusieron lo apodan de forma distinta, según el vecindario. Por el nuevo tumbadero, donde está su asiento, lo llaman el afilador, que porque usará otra vez la guillotina para decapitar subalternos por la sequía publicitaria y la escasez de lectores. Menos mal que en el inframundo de la homofilia, entre el Circuito Colonias e Itzimná, lo conocen cariñosamente por la muñeca. –No hay que darles crédito, respondió Zerbbera. Por el mismo rumbo, pero del otro lado del Colegio Montejo, también le ponen apodos a mi retoño, “injustificadamente·, concluyó el otro arrodillado. Quiso, como acostumbraba en vida, tener la última palabra. “No colega, no viene la plaga. Ya se va. Por eso llevaron la escoba de Gladys Marrufo de Escalante a la Comuna. Para limpiar las heces de Rommel y tu tocayo. No quieren dejar rastros y ella es la experta, desde la administración de Patricio Patrón, como lo demostró en la Secretaría de Salud. Difícilmente podría mi pobre sobrina, a la que tanto odias, o amas, encarcelar a esos panuchos paniaguados”.
-Un momento, alcanzó a protesar el belenita despantalonado. Y se defendió. Podrán llamarlo como quieran, mas mi director es un bravo y de tus filas, Emmanuele. Prueba al canto: Visita la página electrónica del Diario. En ella te invita a seguirlo a través de Facebook, cuyo link te propone. Le picas y descubres que, a diferencia de su bisabuelo y de su abuelo, él se confiesa fan del PRI, de Enrique Peña Nieto (lo priva su copete) de Angélica Araujo), ( también ama tanto a Mérida) de Ivonne Ortega Pacheco (le paga múltiples páginas a colores de su palmito violetero), del Club Rotario de Izamal, de jóvenes empresarios de la Coparmex y de la dichosa sociedad en movimiento, rambién bipolar, pues cultivan a Beatriz, sin mancha de desliz, luego de la tintontería, y a su rival Muy probablemente le envidian su perfil de efebo exitoso y su carcajada sin género de tiple shakesperiana. Ella dará la pelea hasta la ignominia, como Xavier, y sus lágrimas le abrirán las puertas del olvido. Yo sé que tu sobrina la rescatará. Por la experiencia panista en desaguisados, Angélica podría candidatearla para el manoseo de un nuevo carnaval de rateros, en la avenida recién bautizada por los panistas Francisco de Mierdejo.
Cervera se persignó y lo invitó a reunirse con él en fecha próxima, para ver, desde el otro lado, como su director, este carnaval recalentado de mayo.
-Sentí miedo, dijo Cojitranco antes de concluir: “el metropolitano susurra que es contagioso”. -¿Te refieres a la carta pastoral del pianista?, quiso saber Cintarazo. –Eso no le entendí muy bien, respondió Bertolino. Finalizó su información: “Lo último que escuché es que si quería escribir otra Primera Columna tendría que firmarla con su nombre, para que ahora sí le creyeran que no está tan liso”.- j.r.m.n..- (Especial para Lira sartorial.