


Arzobispo Orombi y Ministro SENPA:la ley severa
Cuentos de sociedad
director deszerbberado de facebook
no podría visitar Kampala, Uganda
DIARIO DE YUCATAN VS VOCEADORES
Inveterada costumbre, Bertolino volvió sus pasos por la sacristía sanjuanista, enfrente de los puesto de panuchos de huevo que el viento se llevó. Al salir del cine con su abuela Ana Gabriela Ruz y Ruz, hermana de don Benito, como Vittorio, vecino de Itzimná, los merendaban para darle un final feliz a los episodios de Cisco Kid o la vuelta de Martín Corona.
Por eso se topó en el parque con César Pompeyo y su caricatura Vittorio Emmanuele Zerbbera. Mientras le lustraban los mocasines, bajo los almendros sin palomas escuchaba la voz desentonada de su fratello: “¡Oh María, madre mía!/ ¡Oh consuelo del mortal, amparadme y guiadme, a la patria celestial!” Remedaba la voz y el estilo de la sobrina del Pbro. Arturo Peniche, aquella Rosita de la Candelaria, capilla cercana, donde rendía culto a la Virgen en la congregación María Auxiliadora presidida por Graciela Palma Cámara, hermana del notario de la 62 x 67.
Su compañero de banca, sardónico, no aguantó la referencia al doctor angélico: “tal vez te salga más auténtico el Tantum ergo”. César lanzó entonces la primera vieja estrofa que le enseñó Cojitranco: -Tantum ergo Sacraméntum,/ venerémur cérnuit:/ et antiquum documentum/ Novo cedat ritui; /Praested fides suppleméntum/ Sénsuum deféctui. Casi se sentía en el ambiente el bottafumeiro compostelano. En la edad media disimulaba el mal olor de los peregrinos al templo de Yago, en el campo de la estrella.
-Mucha crema pusiste a tus tacos, defenestrado –desafió Vittorio. “No se habían apagado aún tus presuntuosas palabras sobre la militancia de tu sucesor cuando éste perdió sus colores y sus amores por el PRI, Angélica, Ivonne y Peña Nieto. Como a ti de la dirección del Diario, (le clavó la daga), a él también le bajaron sus ardores de facebook. Tendrás que convencerlo de que cancele su viaje a Uganda”, y soltó el veneno: “Las cosas se están poniendo feas en Kampala. ¿Qué tal si le toca la mala y se lo atornillan en Africa?. De cualquier manera, no sería el primero de su apellido en tratar con negros. Un tío suyo daba clases de Inglés en el Berlitz del Congo.
Se refería Emmanuele al afilador. En su guerra criminal con los voceadores de tu periódico, busca socios que carguen los cadáveres de sus familias paupérrimas. Les quita la comisión que ganaban, para compensar la pérdida de ingresos por falta de adhesión a tus hipocresías primercolumnistas. Y Zerbbera lanzó la estocada precisa: “No tiene el espesor de tu carapacho. Una cosa es que presidas el sepelio dolorosamente prolongado del periódico que levantaron tus mayores y arruinaste por exceso de lengua, y otra muy distinta que en el extranjero encarcelen de por vida o ejecuten a su último director impuesto. En un acto de congruencia, para levantar su circulación, aunque sea con el concurso de las más alocadas tiples del blanquiazul, podría dar tal campanazo que hasta en el más allá, o sea, el otro Laredo, tu abuelo y tu papá sientan que se les eriza el cabello cano, si así lo conservan, al declarar a ese matutino el primer periódico gay de la Península. Contaría con la bendición del pianista, su nuncio en México, el metropolitano, el de Papantla, el de Guadalajara y nuestro presbiterio, incluyendo a los Legionarios de Cristo y a tu consuegro, interlocutor cotidiano del Señor.
Ya no tendría que seguir acuchillando a humildes voceadores con el auxilio de los incautos iletrados que se le suscriban por el ejemplar gratis del jueves u el nuevo precio encogido. Proliferarían en Yucatán los matrimonios de conveniencia y desaparecería la amenaza del aborto que aterroriza a una parte de la Iglesia, esos nueve no son La Iglesia, y así dejarían de hacer el ridículo con sus exhortaciones de púlpito maniqueo.
-No quise oír más (concluyó Cojitranco su reseña a Cintarazo) . “César había puesto cara de ensayar en ese momento el Pange lingua gloriosi”. Pagó al bolero y se alejó mientras lengua longa se acercaba traqueteando por la sesenta y nueve. Todavía alcanzó a escuchar la salutación de Zerbbera a su festejada con piedras mayas del Ayuntamiento, y la pregunta que le hizo sobre aquel refrigerador para uso exclusivo de su retoño, con champagne, caviar de Beluga, manos de cangrego y langostas, que le presumió en la Buenavista a sus amigas de La Flor y La Tijera. “Eso te lo contaré –se despidió Bertolino-, cuando rebuzne otra primera columna, o antes si el de facebook toma ruta a Kampala”. j.r.m.n.-Eclusivo para Lira sartorial. Abril de 20010.
director deszerbberado de facebook
no podría visitar Kampala, Uganda
DIARIO DE YUCATAN VS VOCEADORES
Inveterada costumbre, Bertolino volvió sus pasos por la sacristía sanjuanista, enfrente de los puesto de panuchos de huevo que el viento se llevó. Al salir del cine con su abuela Ana Gabriela Ruz y Ruz, hermana de don Benito, como Vittorio, vecino de Itzimná, los merendaban para darle un final feliz a los episodios de Cisco Kid o la vuelta de Martín Corona.
Por eso se topó en el parque con César Pompeyo y su caricatura Vittorio Emmanuele Zerbbera. Mientras le lustraban los mocasines, bajo los almendros sin palomas escuchaba la voz desentonada de su fratello: “¡Oh María, madre mía!/ ¡Oh consuelo del mortal, amparadme y guiadme, a la patria celestial!” Remedaba la voz y el estilo de la sobrina del Pbro. Arturo Peniche, aquella Rosita de la Candelaria, capilla cercana, donde rendía culto a la Virgen en la congregación María Auxiliadora presidida por Graciela Palma Cámara, hermana del notario de la 62 x 67.
Su compañero de banca, sardónico, no aguantó la referencia al doctor angélico: “tal vez te salga más auténtico el Tantum ergo”. César lanzó entonces la primera vieja estrofa que le enseñó Cojitranco: -Tantum ergo Sacraméntum,/ venerémur cérnuit:/ et antiquum documentum/ Novo cedat ritui; /Praested fides suppleméntum/ Sénsuum deféctui. Casi se sentía en el ambiente el bottafumeiro compostelano. En la edad media disimulaba el mal olor de los peregrinos al templo de Yago, en el campo de la estrella.
-Mucha crema pusiste a tus tacos, defenestrado –desafió Vittorio. “No se habían apagado aún tus presuntuosas palabras sobre la militancia de tu sucesor cuando éste perdió sus colores y sus amores por el PRI, Angélica, Ivonne y Peña Nieto. Como a ti de la dirección del Diario, (le clavó la daga), a él también le bajaron sus ardores de facebook. Tendrás que convencerlo de que cancele su viaje a Uganda”, y soltó el veneno: “Las cosas se están poniendo feas en Kampala. ¿Qué tal si le toca la mala y se lo atornillan en Africa?. De cualquier manera, no sería el primero de su apellido en tratar con negros. Un tío suyo daba clases de Inglés en el Berlitz del Congo.
Se refería Emmanuele al afilador. En su guerra criminal con los voceadores de tu periódico, busca socios que carguen los cadáveres de sus familias paupérrimas. Les quita la comisión que ganaban, para compensar la pérdida de ingresos por falta de adhesión a tus hipocresías primercolumnistas. Y Zerbbera lanzó la estocada precisa: “No tiene el espesor de tu carapacho. Una cosa es que presidas el sepelio dolorosamente prolongado del periódico que levantaron tus mayores y arruinaste por exceso de lengua, y otra muy distinta que en el extranjero encarcelen de por vida o ejecuten a su último director impuesto. En un acto de congruencia, para levantar su circulación, aunque sea con el concurso de las más alocadas tiples del blanquiazul, podría dar tal campanazo que hasta en el más allá, o sea, el otro Laredo, tu abuelo y tu papá sientan que se les eriza el cabello cano, si así lo conservan, al declarar a ese matutino el primer periódico gay de la Península. Contaría con la bendición del pianista, su nuncio en México, el metropolitano, el de Papantla, el de Guadalajara y nuestro presbiterio, incluyendo a los Legionarios de Cristo y a tu consuegro, interlocutor cotidiano del Señor.
Ya no tendría que seguir acuchillando a humildes voceadores con el auxilio de los incautos iletrados que se le suscriban por el ejemplar gratis del jueves u el nuevo precio encogido. Proliferarían en Yucatán los matrimonios de conveniencia y desaparecería la amenaza del aborto que aterroriza a una parte de la Iglesia, esos nueve no son La Iglesia, y así dejarían de hacer el ridículo con sus exhortaciones de púlpito maniqueo.
-No quise oír más (concluyó Cojitranco su reseña a Cintarazo) . “César había puesto cara de ensayar en ese momento el Pange lingua gloriosi”. Pagó al bolero y se alejó mientras lengua longa se acercaba traqueteando por la sesenta y nueve. Todavía alcanzó a escuchar la salutación de Zerbbera a su festejada con piedras mayas del Ayuntamiento, y la pregunta que le hizo sobre aquel refrigerador para uso exclusivo de su retoño, con champagne, caviar de Beluga, manos de cangrego y langostas, que le presumió en la Buenavista a sus amigas de La Flor y La Tijera. “Eso te lo contaré –se despidió Bertolino-, cuando rebuzne otra primera columna, o antes si el de facebook toma ruta a Kampala”. j.r.m.n.-Eclusivo para Lira sartorial. Abril de 20010.