sábado, agosto 22, 2009






El arte de contar

Gabriel y sus crónicas

A vacante soltería palaciega

Escritor de cerda domesticada,
dibujante de vena repentista,
perlas rescata su inquietud de artista:
lector de cinegética mirada.

A la docencia interna dedicada
resulta natural que se desvista,
pinta y escribe impúdico nudista
porque lo viste el alma liberada.

Bello acierto, su libro que circula:
luz de imprenta lo muestra y disimula.
Hondo goce dispense a sus lectores.

Cuenta más que el terno y la vaquería
o esa publicidad de utilería.
No tus razones, obras son amores.

Cintarazo

Mérida, luminosa, 2009.