sábado, octubre 04, 2008



Baile de ultratumba

El otro abuelo

A Raúl: gordo, negro y socarrón, prójimo para siempre

Fue vecino de la calle sesenta:
periodista también, del lado opuesto.
Su apellido, por obvio, no está expuesto.
Indeseable pariente, mas en cuenta.

Antifaz trisilábico se asienta,
insuficiente pago del supuesto.
Desde la tumba, seminal denuesto
sobre inestable losa virulenta.

Santo ejercicio de virtud fingida,
la mona, aunque de seda, desvestida:
Dos páginas de pura flatulencia.

Eso sí: los dolientes resignados
ocultaron sus fotos persignados
y ante la sociedad finjen demencia.

Cintarazo


Mérida, compasiva, 2008

Glosa: Esponsales, suplemento especial, pags. 4 y 5, sábado 20, ddy. A veces, quienes olvidaron cómo escribir una nota epitalámica, indignos del vínculo fraterno, olvidan también cómo redactar un obituario.