martes, septiembre 16, 2008



Laviadesca, la mano de Baranda

Soltó a sus perros

-¡Más respeto al tío Bob, chamaca!

Fue en verdad un mugido de valiente
y a Emilio Carlos puso en el pandero.
Nuestro arzobispo resultó vaquero
de Poxilá y también el Presidente.

Conmina a Calderón mudo o silente:
requiere una respuesta”. Y un culero
omite, fruncimiento de alto cuero,
su pasón periodístico caliente.

Diario de Yucatán, mala lectura,
cubre al sobrino de una sinecura,
al que afecta “esta grave anomalía”.

Séptimo artículo su rotativa
semanal apapacha y emotiva
envuelve en crematística alegría.

Cintarazo


Mérida, hugonota, 2008

Glosa: Sección nacional-internacional, ddy de hoy, güevona página 8, y fruncida nota “Acusan al Ejecutivo de…”, local 10, quinta y sexta cols.