miércoles, septiembre 24, 2008



¿La mujer yucateca? En Isla dorada

Lúdico desmadre

A Beariz Paredes Rangel, estupefacta

Inmersa en la boñiga de la Vaca,
la vio Cándido presa de gran brete
con filia cultural por un ojete
en Montejo la cándida chamaca.

Equidad y justicia con la flaca,
la droga le gruñe por el filete.
Le cortan la cabeza a su juguete,
brasileiro tiovivo a la bellaca.

Para que siga dándole la vuelta
a la estúpida pérdida de cholas
mientras divaga Sarkozy y esbelta.

Inverso gineceo, se hacen bolas
y en reflejo pueril de nula pelta
a su equipo le está sobrando colas.

Cintarazo


Mérida, jugadora, 2008