sábado, agosto 02, 2008



No la reconocieron los cochinos

Peón Contreras

Lloró por la suerte de Patricio

Teatro y tintorería del gobierno,
ninguna gratis fue de las entradas.
Pirotecnia más santas charlotadas
del metropolitano con su infierno.

Archimandrita usaba de cuaderno.
Suaves ondas en vez de ensortijadas,
bálicas greñas ya domesticadas
para un mestizo, rebordado terno.

En la zahúrda de Dzemul gruñeron
cuando por la marrana difundieron
orgásmico ritual, tierno quebranto.

De las ostras del rostro embarnecido
vio rodar el público conmovido
las perlas rutilantes de su llanto.


Mérida, mariorenatada, 2008