domingo, agosto 31, 2008



Desgració a su prole

Yucatán

A Ivonne Ortega Pacheco y sus gobernados

Los retenes no son incompetencia,
son el fruto de la complicidad:
cárcel al ciudadano en la ciudad
y libertad para la delincuencia.

Contra el crimen nada puede la ciencia
si de socia tiene a la autoridad
y compra empresarial la voluntad
con Iglesia carente de conciencia.

El Diario de mi abuelo es una muestra
de valores en inversión siniestra
y absoluta falta de contrición.

Medra del crimen, vive del engaño,
contagia a sus lectores, riega el daño.
Enferma, su cabeza es de un ladrón.

Cintarazo

Mérida, cómplice, 2008