sábado, mayo 31, 2008


Quería darle un trabajo

Abel en Planeación

A Carlos Rubén y cómplices

Un mílite era ayer gobernador:
la cabeza del Diario pidió cita.
Solícita en Montejo fue su cuita,
trabajo obtuvo el hijo del gestor.

Con llanto el periodista ese favor
humilde tartajeó, su alma contrita.
Consoló la canosa cabecita
el general Alpuche, coadjutor.

Legalidad, verdad y realidad
son las tres leyes de la lealtad
sin las cuales es falso el homenaje.

¿Recto el ánimo, íntegra la conducta?
Tu columna es hija de esa producta
y tus torpes palabras, un ultraje.

Cintarazo

Mérida, retorcida, 2008