martes, mayo 06, 2008


Marion Cotillard

Gorrioncillo

A Vicente Bolio Cámara

Magia visual de místicos efectos
en celuloide, íntima melodía.
Siempre Edith, un milagro cada día,
voz renaciente sobre los defectos.

Recreación de múltiples aspectos,
matrimonio de lente y de poesía.
Ser una actriz como no se sabía,
milagro de ecos para mí perfectos.

Marcel Cerdán causa esa luz extraña
que el cielo le mostró cada mañana
y Teresita de Lisieux motiva.

Expresión de unos ojos extasiados,
manos para besos enamorados…
Rien de rien”… y una intérprete cautiva.

Cintarazo


Mérida, parisina, 2008